Hay una serie de elementos clave que tienes que tener en cuenta para la consecución de tus objetivos, realización de tareas y alcanzar las diferentes metas que puedas proponerte.
 
1) Ten claro tus prioridades. "No es que no tenga tiempo, es que tengo prioridades". Esta es una frase que digo en más de una ocasión, ya que muchas veces confundimos una cosa con la otra. Puedo pensar que no tengo tiempo para arreglar mi trastero que es algo que llevo arrastrando desde hace meses, pero la realidad es que sí lo tengo lo único es que termino por dedicarlo a algo que para mí es más prioritario en esa jornada. Por lo tanto, lo cierto es que cuento con otras prioridades como pueden ser un proyecto laboral, tomar un café con un buen amigo o pasar tiempo de calidad con mi familia.
Si queremos llevar nuestros objetivos a buen término debemos priorizarlos, ya sea en un ámbito personal o profesional. Es por esto y para no perdernos como hacemos en más de una ocasión en un mar de hacer sin rumbo alguno, que es necesario clarificar el objetivo real y así tener claro cuál es nuestro destino. La idea es que si nuestro objetivo es importante lo tratemos como tal. Para ello una buena estrategia suele ser programarlo para realizarlo antes que las otras tareas de la agenda de manera que hagamos que suceda antes que todo lo demás.
 
 
¿Qué es prioritario para ti? ¿Qué tareas son prioritarias para la consecución de tus objetivos? ¿Qué hábito te es prioritario desarrollar? ¿Qué forma de actuar es prioritaria para llevar el estilo de vida que deseas? ¿Qué roles de los que tienes en tu vida va delante en tu lista?
 
 
2) Atención. Ya que has tomado consciencia de lo que es prioritario y significativo y decidido al respecto, ahora es importante no distraerte para darle la atención que se merece. En un mundo donde la multitarea, los focos de distracción y las llamadas de atención son numerosas, mantener la concentración se ha convertido en la pepita de oro de las habilidades top.
La atención es un proceso cognitivo que nos permite orientarnos hacia los estímulos relevantes. Evitar la multitarea, crear o adaptar tus recursos al contexto en el que te mueves para evitar el mayor número de estímulos no productivos o marcar tiempos claros entre tarea y tarea, así como despejar las que no son necesarias son algunos de los puntos que te pueden ayudar a fijar la atención en algo concreto. El proceso comienza con el darse cuenta y continúa con la decisión de arrojar la atención necesaria sobre ello para llevarlo a cabo.
 
 
¿Cómo puedes adaptar tu contexto para depositar una mayor atención en lo que te es importante? ¿Cuánto tiempo eres capaz de mantener la atención de forma focalizada? ¿Sobre qué aspectos te son importantes fijar la atención? ¿Qué hace que te distraigas de aquello que es verdaderamente importante para ti?
 
 
3) Compromiso. Si no participas no hay compromiso, nos cita Covey en Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva. Y no hay mejor forma de demostrar el compromiso que la acción. Muchas cosas solicitarán tu atención y los "es que..." y "pero..." te intentarán sabotear. Siempre hay varios caminos hacia tus objetivos, metas e intereses, pero todos ellos pasan por la estación del compromiso. Sin compromiso real no obtendrás resultados. Recuérdate continuamente porqué es tan importante lo que haces y hacia dónde caminas.
Dicen que querer es poder (no estoy de acuerdo con esto, pero es otro debate), pero para poder también hay que hacer sin querer (o sin que apetezca) y eso tan solo lo consigues con el compromiso.
 
 
¿Qué hace que sea importante este objetivo? ¿Qué te hizo iniciar el camino y qué ilusión tenías entonces? ¿Cómo de comprometido estás? ¿Qué precio estás dispuesto a pagar?
 
 
4) Consistencia. Tus hábitos serán claves en la consistencia de tus acciones, compromiso y atención. Crear un buen sistema de hábitos y tener unas rutinas bien desarrolladas te permitirá ser consistente. Avanzar de forma constante no siempre es fácil y al final todos los puntos clave de los que te estoy hablando se retroalimentan unos con otros, por lo que por ejemplo necesitarás de tu compromiso para ser más consistente así como ser más consistente te ayudará a mantener tu compromiso.
 
Ya en otras entradas y en otros espacios como por ejemplo Instagram (@colcherocoach) te he hablado de los beneficios de trabajar un sistema de hábitos con los que multiplicar resultados trabajando sobre la automatización de "acciones" que desarrollas en tu vida, trabajo, etc.
 
 
¿Qué hábitos fortalecen la consecución de tus objetivos? ¿Qué sistema de hábitos tienes actualmente? ¿Qué hábitos tienes? ¿Qué señales hace que se disparen los diferentes hábitos? ¿Qué "beneficios" te aporta cada uno de tus hábitos (malos y buenos)?
 
 
5) Tu flexibilidad te hará ganar partidas. Imprevistos, cambios de rutina, incertidumbre... sin duda vivimos en un mundo que se mueve mucho y rápido y esto provoca que no siempre, ni muchísimo menos, vayas a tener el control. Tu capacidad de adaptación, tu flexibilidad ante las diferentes situaciones y escenarios serán de vital importancia para seguir enchufado y avanzar a un paso constante.
 
 
¿Qué puedo hacer con la situación inesperada que se me acaba de presentar? ¿Qué está bajo mi control y qué no? ¿Qué otras opciones existen? ¿Desde qué perspectiva estoy viendo esta situación? ¿Qué otros caminos no conozco ahora mismo?
 
 
Constantemente recuerdo que no existe una llave mágica, pero que de existir una sería la de "pequeñas acciones de forma repetida y que, sumadas unas con otras, te hacen tener más probabilidades de éxito". Sin duda tener claro tus prioridades, estar enfocado y comprometido, así como tu nivel de consistencia y flexibilidad acabarán siendo esas "pequeñas acciones" que sumadas se retroalimentarán para hacerse grandes en su conjunto y llevarte por el camino del logro hasta el triunfo.