Hoy quiero hacerme una pregunta y compartido con toda aquella persona que desee dedicarme al menos 1 minuto de su tiempo.
 
¿Y si lo importante no fuera la meta o el objetivo?
 
Hablamos desde el desarrollo personal y el Coaching en muchas ocasiones de conseguir unos objetivos, alcanzar unas metas o acercarnos a nuestra mejor versión o a la vida que deseamos. OK, perfecto, soy un defensor de que marcarse objetivos y metas es un buen inicio, que además es la forma de caminar hacia una dirección concreta y específica. Ahora bien, la magia, la evolución, la trasformación, reside en aquellas acciones, hábitos y sistemas diarios que nos acompañan en el camino hacia ellos.
 
Es por ello que nuestros pensamientos y nuestras fuerzas estarían bien centrados en esta parte, en vez de posicionarlos en los objetivos o metas anteriormente propuestos.
 
¿Qué beneficios obtengo con esta estrategia?
 
  1. Los hábitos definen qué tipo de persona eres, porqué hablan de lo que haces, no de lo que dices que quieres conseguir.
  2. Las metas son un lugar al que llegar. Los hábitos permiten seguir avanzando más allá de la meta.
  3. Los hábitos te focalizan en el aquí y ahora, ayudan a centrar tu cerebro en la acción y en el presente.
 
Al final me gusta ser partidario de un sano equilibrio en el que la energía que interviene sume para construir los cimientos sobre los que se basa el camino y tus hábitos necesitan tener el alma de una meta u objetivo, a la vez que estos necesitan de tus hábitos para poder ser conseguidos.
 
¿Qué personas deseas ser? ¿Qué hábitos tiene ese tipo de personas?
¿Qué harás hoy que te acerque a lo que deseas?
¿Qué uno por ciento de mejora puedes implementar en tus días?