Nuestro estilo de comunicación es en muchas ocasiones nuestra carta de presentación ante los demás y una de nuestras herramientas de influencia. Compartir intereses, llegar a acuerdos, lograr objetivos, negociar... son algunos de los beneficios que puede aportar una buena comunicación interpersonal. 
 
Cuando conocemos a alguien nos formamos una opinión basándonos en nuestra percepción de su expresión facial no verbal durante los primeros minutos y esas opiniones tienden a persistir. 
 
La respuesta que recibimos sobre nuestras actuaciones, comunicaciones o personalidad es lo que denominamos feedback. En el proceso de comunicación se va produciendo una reducción o distorsión del mensaje o contenido de la comunicación. Estamos hablando de que al final se trata de un circuito de regulación. La comunicación quedaría incompleta si no se ve produce una respuesta del receptor. Mediante el feedback las funciones de emisor y receptor cambian. 
 
En la comunicación tenemos que tener presente los muchos aspectos que entran en juego como lo que quiero decir, lo que digo, lo que el otro oye, lo que escucha, lo que comprende o interpreta, lo que acepta, lo que retiene y recuerda, lo que hace con lo que recibe. Diferentes matices que entran en juego en la comunicación. 
 
Todo comunica, desde lenguaje corporal, nuestras palabras y el poder que tienen, así como la voz y emoción que transmitimos. Incluso cuando no hacemos ni decimos nada estamos comunicando. Todo, absolutamente todo comunica.
 
En tu carta de presentación, así como en cualquier fase de la comunicación tienes que tener presente que el contexto condiciona el mensaje. No es lo mismo un mismo mensaje por medio de por ejemplo un correo electrónico que de forma presencial. La comunicación es sin duda un mundo apasionante y desde nuestra comunicación tenemos la capacidad de cambiar el mundo, empezando por el nuestro e influyendo en el del resto. 
 
Si hasta ahora no te has planteado trabajar tu comunicación, espero al menos haber sido una chispa que te haga cuestionártelo y empezar a ser más consciente del poder que tiene tu forma de comunicarte en el mundo que te rodea y en la influencia que puedes hacer en el mismo. Comunicación como carta de presentación al igual que medio de cambio.